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Tras ser ingerido, el alcohol sufre la intervención de multitud de mecanismos metabólicos. La magnitud de los efectos que produce en los tejidos corporales depende de su concentración en sangre. Este parámetro depende de la velocidad a la que el alcohol es absorbido durante la digestión, distribuido en sangre, metabolizado en el hígado y excretado.

La velocidad a la que asciende la concentración de alcohol en sangre durante la ingesta depende de factores exógenos como la presencia de alimento en el estómago, el ritmo de ingesta o el tipo de bebida alcohólica ingerida, y de factores genéticos como las variaciones que aparecen, entre individuos de diferente sexo o raza, en las isoformas de las enzimas encargadas del metabolismo del alcohol.

El cuerpo procesa el alcohol que ingerimos dando lugar a sustancias muy tóxicas y reactivas para los tejidos corporales, razón por la cual se debe consumir con mucha moderación.

El cuerpo procesa el alcohol que ingerimos dando lugar a sustancias muy tóxicas y reactivas para los tejidos corporales, razón por la cual se debe consumir con mucha moderación.

Tras la ingesta, la absorción del alcohol tiene lugar mayoritariamente en el intestino delgado. Desde allí, viaja por sangre al hígado, órgano responsable de la mayor parte de su proceso de metabolización. La alcohol deshidrogenasa hepática es el principal exponente del metabolismo oxidativo del alcohol. Su acción transforma el alcohol en acetaldehído, un compuesto muy reactivo y tremendamente tóxico para los tejidos. Otros enzimas presentes en este órgano que también contribuyen al metabolismo oxidativo del alcohol son el citocromo P450 y la enzima catalasa.

Además del acetaldehído, el metabolismo del alcohol da lugar a otros productos como el acetato, que a su vez se metaboliza para dar lugar a CO2 y acetil-CoA (este último está implicado en la biosíntesis de lípidos y colesterol en las mitocondrias). Las reacciones de reducción-oxidación (redox) que tienen lugar en las células del hígado para el procesamiento del alcohol producen especies reactivas de oxígeno; o lo que es lo mismo, radicales libres que desencadenan multitud de problemas relacionados con el envejecimiento o el daño en los tejidos.

Bibliografía:

  • Zakhari S. Overview: how is alcohol metabolized by the body? Alcohol Research 2006;29(4):245.

Autor Ángel Fernández Carbonell

Doctor en farmacia, óptico y amante de la naturaleza y los idiomas.

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