954 09 75 24    revista@hidden-nature.com

Consecuencias relativas

  • domingo, 3 septiembre, 2017 a las 08:00
  • por Francisco Gálvez Prada

En la sociedad, a veces cometemos un gran error, que tiene que ver con este concepto de que todo es relativo. Comparamos datos, damos importancia a sucesos y realmente a veces no nos fijamos respecto a qué ese suceso es relativo. Os pongo un ejemplo, muchas veces en las noticias, ponen sucesos de muertes humanas, a veces accidentales, a veces relacionadas a un suceso natural y a veces provocadas. Pues bien, tal suceso de que un ser humano ha muerto, si comparamos con las muerte reales que hay en un país o en el mundo, esa muerte carece de importancia, no es noticia. Y esto suena a algo insensible contado desde este punto de vista de un ser humano. Pues bien, no sé si van cogiendo la idea de lo que quiero llegar a explicar. Nos centramos en noticias que objetivamente hablando son irrisorias, nos centramos en la protección a veces de una especie en concreto, cuando cientos de especies mueren o desaparecen a diario. No llegamos a imaginar eso, pues nuestra sociedad y nuestra mente, está en un cierto modo cerrada a esa imagen. Ignoramos que miles de personas nacen y miles mueren, a diario, y nos centramos en el humano que hace 7.000 millones en el planeta o en el accidente de tráfico que ha matado a 4 personas por una carretera de España. ¿Qué es noticia, y qué no es noticia?

Otro caso, por ejemplo, imaginen que en este planeta la comida se distribuye de forma que todos estuviéramos alimentados dentro de los valores normales. Imaginen que acabamos con el hambre en el mundo. Bien, la cuestión es que eso tendría unas consecuencias y tal vez no fuéramos 7.000 millones, sino 70.000 millones, lo cual provocaría otros problemas, necesitaríamos más campos de cultivo, mejorar nuestras cosechas y producción, etc. ¿Es bueno o malo que exista hambre en el mundo? Pues depende. Depende de lo que quieras conseguir y de lo que provoque tu acción.

Otro ejemplo, es el avance de la ciencia en cuanto a la cura de enfermedades, hoy día es posible vivir bien con enfermedades que antaño harían de selección natural, y se centrarían en mejorar de forma natural la especie. La gente ya no muere de resfriados, de pulmonías, ni de SIDA u otras enfermedades más o menos fuertes. Esto, a lo largo de mucho tiempo, permite que personas con defectos genéticos transmitan sus defectos a futuras generaciones y por tanto la probabilidad de tener enfermedades o complicaciones durante la vida se vean incrementadas (hablando desde un punto de vista de la biología, no me malinterpreten). Piensen en un mundo futuro, donde nuestro ADN estuviera saturado de enfermedades, donde por problemas de incompatibilidades genéticas nuestros hijos simplemente no sobrevivieran, y donde la edad de vida de un ser humano no fuera 80 años sino una cantidad mayor. Esto trae unas consecuencias que sinceramente deben ser valoradas con el tiempo, y sobre todo para nuestros descendientes.

A veces la importancia de acciones es tan relativa que no pensamos a largo plazo la consecuencia de lo que hablamos o pedimos. Ahora os toca a ustedes, ¿qué piensan al respecto?

Compartir
  • Etiquetas:

¡Aviso! Hidden Nature no se hace responsable de la precisión de las noticias publicadas realizadas por colaboradores o instituciones, ni de ninguno de los usos que se le dé a esta información.

Autor Francisco Gálvez Prada

Licenciado en Biología. Socio fundador del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos Científicos - BioScripts. CEO en IguannaWeb y CTO en Hidden Nature.


Deja una respuesta

Tu correo no se hará público. Campos obligatorios marcados con *

Sigue la actualidad por correo

¿Conoces nuestra APP?

Disponible para dispositivos iOS y Android