Crujirse los dedos es una acción que se ha vuelto muy común, popularizado por los “tipos malos” de las películas antes de un enfrentamiento. A este sonido se le denomina crépito óseo, pero su nombre puede llevar a malentendidos y preocupaciones, así que vamos a ver si es algo malo o sólo mala prensa.

 

 

Pese a que no hay una conclusión clara aún, gracias a estudios realizados desde 1947 por diferentes universidades como la Universidad de Alberta, y la Universidad de California, además de científicos como Donald L. Unger, J. B. Roston y R. Wheeler Haines; se han ido aclarando las dudas. Por ahora se acepta que este sonido tan peculiar proviene de burbujas que se acumulan en el líquido sinovial. BioDic define “líquido sinovial” como:

Dícese del liquido viscoso y transparente, ligeramente amarillo, contenido dentro de una membrana que encierra la articulación móvil, una bolsa tendinosa o una vaina tendinosa (sinovia). Contiene ácido hialurónico secretado por la membrana sinovial, y el líquido intersticial derivado del plasma sanguíneo. Tiene muchas funciones: lubrica y nutre el cartílago de la articulación; soporta la mayor parte del peso en la superficie articular, impidiendo que los cartílagos articulares se toquen unos con otros, con lo que se reduce la fricción y el daño; contiene células que pueden fagocitar los microbios y los

crujirse los dedos con rayos X

Cómo se ve crujirse los dedos con resonancia magnética – Universidad de Alberta

restos celulares producto del desgaste durante la actividad articular (fagocitosis).

Estudios con rayos X y ultrasonidos con el MRI publicados en la revista PlosOne, han grabado el proceso de crujirse los dedos a nivel óseo, demostrando que no existen daños ni diferencias entre personas que se han sonado con aquellos que no lo han hecho, aunque el mecanismo detrás del sonido aún permanece desconocido.

Concretamente, Donald L. Unger decidió crujirse los dedos de una sola mano durante 60 años para poder analizar si existía una diferencia entre ellas al cabo del tiempo. El descubrimiento de su inocuidad le llevó a ganar el Ig Nobel en 2009.

Si os ha gustado este artículo y queréis saber más, os doy varias opciones:

Compartir

¡Aviso! Hidden Nature no se hace responsable de la precisión de las noticias publicadas realizadas por colaboradores o instituciones, ni de ninguno de los usos que se le dé a esta información.

Víctor Pérez Asuaje

Víctor Pérez Asuaje

Estudiante de Grado en Biología. CEO de Hidden Nature. Socio del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos Científicos - Bioscripts.


Deja una respuesta

Tu correo no se hará público. Campos obligatorios marcados con *