954 09 75 24    revista@hidden-nature.com

Thaumetopoea pityocampa hace referencia a una especie muy abundante en los bosques de España y el sur de Europa, conocida comúnmente como procesionaria del pino. Se trata de una mariposa o polilla que constituye una plaga forestal en los países mediterráneos y es cada vez más habitual en zonas más septentrionales de Europa debido al calentamiento global. Durante su fase larvaria, la procesionaria posee unos pelos urticantes que pueden desprenderse y ser transportados por el viento, pudiendo ocasionar problemas cutáneos como urticaria o dermatitis, así como irritaciones a nivel ocular y respiratorio, e incluso shock anafiláctico. Estos pelos constituyen un mecanismos de defensa de las orugas frente a los depredadores, de ahí su peligro para las personas y los perros.

Las procesionarias tienen un comportamiento gregario y se desplazan en fila una detrás de otra, característica que les da nombre. Constituyen una causa muy extendida de reacciones en la piel, ojos y sistema respiratorio. Foto de Basotxerri (Wikimedia)

Las procesionarias tienen un comportamiento gregario y se desplazan en fila una detrás de otra, característica que les da nombre. Constituyen una causa muy extendida de reacciones en la piel, ojos y sistema respiratorio. Foto de Basotxerri (Wikimedia)

En verano, las polillas ponen los huevos en las acículas de los pinos, donde eclosionan a los 30 o 40 días, cuando da comienzo su desarrollo larvario hasta que, durante los primeros días de primavera, las orugas ya maduras abandonan los pinos en procesión (comportamiento que les da nombre), para dirigirse a los lugares de enterramiento. Justo en esos momentos, entre febrero y abril, durante la última fase del desarrollo de la oruga, existe una mayor facilidad para verla y se producen la mayoría de reacciones, debido a una mayor posibilidad de contacto con sus pelos urticantes y con el propio insecto. Una vez enterradas en el suelo, las orugas completan su desarrollo y las polillas, tras un período de tiempo muy variable, emergen del suelo otro verano para reiniciar el ciclo. 

Resulta fácil confundir a la oruga procesionaria con otras especies parientes, pero mucho menos extendidas y características de otros tipos de árboles. La oruga de los prados, por ejemplo, es muy similar en aspecto pero totalmente inofensiva.

Bibliografía:

  • Vega J, Vega J, Moneo I. Manifestaciones cutáneas originadas por la oruga procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa). Actas Dermo-sifiliográficas 2011;102(9):658-667.

Autor Ángel Fernández Carbonell

Doctor en farmacia, óptico y amante de la naturaleza y los idiomas.

¡Aviso! Hidden Nature no se hace responsable de la precisión de las noticias publicadas realizadas por colaboradores o instituciones, ni de ninguno de los usos que se le dé a esta información.


Deja una respuesta

Tu correo no se hará público. Campos obligatorios marcados con *

Sigue la actualidad por correo

¿Conoces nuestra APP?

Disponible para cualquier dispositivo