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Los primeros artistas fueron Neandertales

  • miércoles, 17 octubre, 2018 a las 16:08
  • por Claudia López-Morago Rodríguez

Hace algunos meses un artículo científico publicado en la revista Science revolucionaría el campo de la paleoantropología: las pinturas rupestres más antiguas ya no serían obra de Homo sapiens sino de Neandertales.

Pinturas rupestres tomadas en el interior de cueva de La Pasiega. (Imagen: P. Saura)

Fotografía tomada en el interior de cueva de La Pasiega. (Imagen: P. Saura)

Hasta ahora, las primeras representaciones pictóricas siempre habían sido atribuidas a nuestra especie y se calculaba que las más antiguas serían de hace unos 40.000 años. Recientemente, un equipo científico en el que figuran varios investigadores españoles, ha podido adelantar esa fecha alrededor de 20.000 años, dándole un origen, sin duda, neandertal.

Las pinturas estudiadas fueron halladas en las cuevas rupestres de: Ardales (Málaga), La Pasiega (Cantabria) y Maltravieso (Cáceres) y fechadas con una técnica de datación novedosa conocida como UTh. Esta técnica, considerada más precisa que la realizada con radiocarbono, se utiliza para determinar la edad de formaciones de carbonato cálcico y se basa en la desintegración radiactiva de los isótopos de Uranio en Torio.

En cuanto a la ubicación de las pinturas, los investigadores aún desconocen el criterio con el que elegían las cuevas pero sí que observaron que no eran lugares escondidos, sino cercanos a las cuevas donde habitaban, lo que facilitaba que las pinturas fueran vistas.

Las figuras que componen estas pinturas no destacan por su complejidad, ya que, en la mayoría de ocasiones, son simples formas alargadas, escaleriformes o, como ocurre en la cueva cacereña de Maltravieso, en forma de mano. Según los investigadores, las figuras estarían realizadas con un pigmento de color rojo, hematites u ocre.

Aunque el significado o la intención con la que pintaban estos antiguos compañeros de territorio es imposible de saberlo con certeza, este sorprendente descubrimiento nos permite sacar varias conclusiones. Por un lado, a nivel individual el Homo neanderthalensis ya poseía ese capacidad de abstracción y pensamiento simbólico, habilidad que considerábamos inherente a nuestra especie y que resulta necesaria para cualquier expresión artística. Y por otro lado, el arte, al igual que cualquier otro tipo de lenguaje, es social; y por lo tanto el mejor ejemplo de que estos individuos vivían en la cohesión de una comunidad.

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Autor Claudia López-Morago Rodríguez

Licenciada en Biología, con un Máster en Antropología Física y Forense y terminando un doctorado en Biomedicina. Co-fundadora de la Asociación Andaluza de Antropología Física y aprendiz divulgadora científica.


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