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Los “gruñidos” estomacales no proceden del estómago como gran parte de las personas piensan, en realidad son ruidos ocasionales provocados por movimientos intestinales. Para que ocurra esta situación deben cumplirse tres condiciones:

  • Contracción muscular de la pared del intestino
    estomago

    El estómago no “gruñe”, el sonido proviene de los intestinos.

  • Presencia de agua en el intestino
  • Presencia de gas en el intestino

Hay que entender, a los intestinos, como tuberías de agua. Nuestras “tuberías” producirán que todo aquello que se encuentre en su interior y esté en movimiento genere sonidos que se reverberen a lo largo del abdomen. Esto es lo que escuchamos como un gruñido.

El intestino produce sonidos de forma casi constante a lo largo del día, pero algunos son tan débiles que son imperceptibles. No suponen, en principio, ningún problema, tan sólo implica que el tubo digestivo está funcionando.

Condiciones para que “gruña” el estómago

Bolo alimenticio movido por movimientos peristálticos del esófago Hecho por Victor Pérez Asuaje

Como antes comentaba, uno de los principales factores para que esto ocurra es la contracción muscular del intestino. En el sistema digestivo existen dos tejidos, llamados: Plexo de Auerbach y Plexo de Meissner, que forman parte del Sistema Nervioso Entérico y se encargan de los movimientos peristálticos. Gracias a estos movimientos peristálticos la comida es capaz de hacer correctamente su recorrido por nuestro tracto digestivo, debido a que son contracciones rítmicas que impulsan la comida desde nuestro esófago hasta los intestinos.

Al tener el estómago vacío hay más espacio para que ocurran los ecos derivados del movimiento de los restos de comida, jugos gástricos o líquido que pueda quedar en los intestinos. El gas proviene tanto del “ingerido” con la comida, como del producto de la degradación de sus componentes; como es el caso del CO2.

Normalmente estos sonidos no suelen venir asociados a ningún problema en particular, y siempre y cuando no presente otros síntomas, lo único que te puede ocasionar es vergüenza.

Bibliografía:

Autor Víctor Pérez Asuaje

Estudiante de Grado en Biología. CEO de Hidden Nature. Socio del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos Científicos - Bioscripts.

¡Aviso! Hidden Nature no se hace responsable de la precisión de las noticias publicadas realizadas por colaboradores o instituciones, ni de ninguno de los usos que se le dé a esta información.


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