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Elanio común (Elanus caeruleus) en pleno vuelo. La imagen muestra las características alares que se detallan en el texto.

He decidido escribir algunas notas de mi breve paso por el continente africano después pasear asombrado por los montes, valles, ríos y ciudades que conforman el reino de Marruecos. Este es el motivo por el que he decidido hacer unas cuantas entregas usando el nombre de la novela de Isak Dinesen, posteriormente llevada a la gran pantalla magistralmente por el director Sidney Pollack.

De entre las numerosas experiencias vividas durante mi estancia en Marruecos, de las que fui acumulando fotografías y notas en mi cuaderno de viaje, la fauna y flora del lugar acapararon mayoritariamente mi atención. En primer lugar, por la semejanza con la flora y vegetación andaluza y, en segundo lugar, por esas otras especies que eran nuevas ante mis ojos: arruís, árboles de argán, olivos de la subespecie maroccana, etc. Sin embargo, un ave cautivó mi cámara fotográfica, y a pesar de que habita en Extremadura y la Sierra Norte sevillana, jamás había podido distinguirla con tanta nitidez como en esta ocasión. Su nombre, elanio común (Elanus caeruleus).

El elanio común o elanio azul es una especie de ave accipitriforme, grupo que incluye a la inmensa mayoría de rapaces diurnas, que se caracteriza por poseer una cabeza blanca provista de una máscara negra. Con una envergadura de entre 70 y 85 cm, muestra un plumaje gris azulado con manchas negras en los hombros, mientras que el pecho muestra una coloración blanca excepto en la punta de las alas, que se tornan negras. Ahora entenderéis por qué resulta tan difícil de apreciar a simple vista. Con semejante coloración, se camufla entre los cielos grises y nublados durante su vuelo. ¡Toda una hazaña!

Distribución en España (con porcentaje de presencia) del Elanio común (Elanus caeruleus).

Es cierto que los elanios habitan en Andalucía, Extremadura y la mitad sur de Portugal (incluso se han avistado parejas anidando en Francia), sin embargo, esta no era su distribución original. De hecho, hasta hace no mucho tiempo, habitaba únicamente en África y el sur del continente asiático, hasta que a mediados del siglo pasado, con la implantación de los modernos sistemas agrarios y ganaderos, se produjo un cambio en la utilización del suelo que permitió que los encinares fueran aclarados y roturados, dando lugar en muchos casos a cultivos de cereales, un hábitat idóneo para su cría. No obstante, si consideramos las 4 subespecies descritas hasta la fecha, podemos considerar que el área de distribución de esta ave se ha ampliado, abarcando gran parte de Europa central y meridional, África, el centro y sur de Asia y Nueva Guinea.

Como curiosidad, podemos destacar que los ojos del elanio común son de color rojo. El tono de su iris les permite aumentar su agudeza visual al filtrar el espectro azul de la luz atmosférica, acentuándose el contraste del color del pelaje de los roedores y otras presas que se mueven por el suelo. Esta curiosa adaptación les permite ser cazadores más óptimos o eficaces de plagas.

El elanio se caracteriza por alimentarse de pequeños mamíferos, aves, insectos e incluso algún que otro reptil, los cuales capturan lanzándose a por ellas tras localizarlas desde las ramas o roquedos que utilizan como oteaderos. Así, a pesar de que muestra un vuelo lento, puede abalanzarse sobre sus presas según diversos autores “como un cernícalo” (Falco tinnunculus). Su vuelo nupcial es elegante y grácil, dando círculos en las alturas para, a continuación, planear con sus alas en forma de “V”. Muestran un canto que podríamos denominar mudo, reducido a un leve pero penetrante “iii-arrj”.

Por todo lo anteriormente expuesto, se trata de una especie que puede reproducirse a lo largo de todo el año si el alimento abunda. Realizan la puesta en la copa de los árboles, preferiblemente de tipo espinoso, donde van a poner 3 o 4 huevos por nidada de coloración pardo-crema cubierto de dibujos violáceos. e estos huevos, saldrán los polluelos tras un período e incubación de entre 25 a 28 días.

 

Bibliografía:

  • Bernis, F., De Juana, E., Del Hoyo, J., Fernández-Cruz, M., Ferrer, X., Sáez-Royuela, R. y Sargatal, J. 1994. Nombres en castellano de las aves del mundo recomendados por la Sociedad Española de Ornitología (Segunda parte: Falconiformes y Galliformes). Ardeola 41 (2): 183-191.
  • Clements, J. F. 2007. The Clements Checklist of Bird of the World, 6th edition. Cornell University Press.
  • Hume, R. y Hayman, P. 2009. Guía ilustrada de las aves de España y Europa. Ed. Blume, Barcelona.

Autor Eduardo Bazo Coronilla

Licenciado en Biología. Fue colaborador del grupo de investigación PLACCA (Plantas Acuáticas, Cambio Climático y Aerobiología) en el Dpto. de Biología Vegetal y Ecología de la Facultad de Farmacia (Sevilla). Micófilo

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Un comentario en “Memorias de África I: Elanio común

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