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Ha llegado la primavera. Sin que nos demos cuenta, los días se hacen cada vez más largos, la vegetación comienza a florecer y los animales a salir de su larga hibernación. 

Uno de los momentos claves en esta época, es el transporte del polen desde los estambres hasta el estigma de las flores, donde germina y hace posible la formación de los frutos. A este proceso se le conoce como polinización. 

Si clasificamos los tipos de polinización en función de la fuente de polen, está puede ser directa (también llamada autopolonización) o cruzada. En la primera, el polen de las anteras de una flor es transferido a los estigmas de la misma flor. Por el contrario, en la polinización cruzada el polen es transportado de una planta a otra mediante un agente polinizador. 

El diente de león (Taraxacum officinale) es una especie anemófila.

El diente de león (Taraxacum officinale) es una especie anemófila.

Este agente polinizador puede ser físico, dando lugar a lo que se conoce como polinización abiótica. Dentro de la cual encontramos varios subtipos:

  • Anemófila: es llevada a cabo por el viento o el aire. Las plantas anemófilas, como las coníferas o las gramíneas producen grandes cantidades de polen, ya que, al no tener flores atractivas para los insectos, es su única manera de asegurarse la reproducción. Además, el polen de estas especies es muy ligero, por lo que flota el aire con facilidad.
  • Hidrófila: el agente polinizador es el agua. Este tipo de polinización no es común en la naturaleza, ni siquiera entre las especies acuáticas. En estas plantas el agua de lluvia puede provocar la autopolinización al salpicar y llevar granos de polen hacia el estigma. Es muy importante en estos casos la capacidad de flotación del polen.
La abeja (Apis mellifera) es una de los agentes polinizadores más amenazado en la actualidad.

La abeja (Apis mellifera) es una de los agentes polinizadores más amenazado en la actualidad.

Cuando la transferencia de polen se realiza con ayuda de un animal, se conoce como polinización biótica:

  • Entomófila: este tipo es la más común de todas, el vector polinizador es un insecto. La polinización por himenópteros es la más habitual, también conocida como melitofilia ya que los principales agentes polinizadores son las abejas. Otros insectos como las lepidópteros (mariposas y polillas) o los coleópteros (escarabajos) también llevan a cabo este proceso. Los granos de polen de plantas entomófilas suelen ser de estructura más grande y pegajosa, favoreciendo su adherencia al cuerpo del animal.
  • Ornitófila: la polinización es llevada a cabo por aves, fundamentalmente por los colibríes. Las flores rojas suelen ser las más atractivas para estas especies.
  • Quiropterófila: son los murciélagos los encargados de realizar la polinización. Las flores con este tipo de fecundación son flores grandes y robustas, normalmente de color blanco, crema o amarillo con un potente olor a frutas, Su apertura se produce durante la noche, cuando los murciélagos son más activos.

Entre la planta y el agente polinizador, principalmente los animales, existe una relación de mutualismo, en la que ambas partes se benefician. Al contrario que en las relaciones de simbiosis, la desaparición de una parte no tiene como consecuencia la extinción de la otra, ya que el animal puede encontrar alimento en otra planta y esta, a su vez, puede ser polinizada por más de un animal. 

El cambio climático, la pérdida de hábitat o el uso intensivo de plaguicidas está acabando con muchos de estos agentes polinizadores y poniendo en peligro la reproducción de las plantas de las que nos alimentamos, vestimos o que ayudan mejorar el oxígeno que respiramos. Y es que la naturaleza no necesita de nuestra presencia para seguir su ritmo pero nosotros necesitamos de ella para sobrevivir. 

Bibliografía:

  • Nabors, M.W. (2006). Introducción a la botánica. Pearson Addison-Wesley.
  • Valverde-Valdés, T., Meave del Castillo, J. A., Carabias Lilo, J. y Cano-Santana, Z. (2005). Ecología y medio ambiente. México: Pearson Educación de México S. A.

Autor Claudia López-Morago Casamayor

Licenciada en Biología y doctora en Antropología Física. Hace años decidí centrar mi carrera en la divulgación científica, algo que me apasiona.

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