El pasado 14 de marzo nos dejaba probablemente la mente más preclara del siglo XX y lo que llevamos del XXI: Stephen William Hawking. De sobra es conocida la obra del ilustre astrofísico, cosmólogo y físico teórico, quien entre otras muchas contribuciones predijo teóricamente que los agujeros negros emitirían radiación, conocida hoy día en su honor como radiación Hawking. Una idea totalmente revolucionaria sobre la concepción de nuestro universo.

Muchos son los libros que Hawking ha escrito a lo largo de su dilatada carrera profesional y vital, siendo quizás el más conocido el titulado Breve Historia del Tiempo. Sin embargo, no voy a hablarles de esta obra en esta ocasión. Les voy a hablar de un cuento. Sí, un cuento escrito a cuatro manos junto a su hija Lucy, popular periodista y escritora. Y aunque se trate de un cuento, bien es cierto que despeja, tal como refleja su título, “La Clave Secreta del Universo”. Eso considerando que sólo tenga una clave secreta.

“La Clave Secreta del Universo: Una Maravillosa Aventura por el Cosmos” es un best-seller por derecho propio. Está escrito con el vertiginoso ritmo de una novela de aventuras de carácter juvenil, sin embargo, a cada paso que damos en su lectura, no paramos de aprender acerca de todo cuanto conforma nuestro sistema solar… ¡y más allá! Para ello, los Hawking nos presentan a George, un niño al que le gusta mirar las estrellas y cuyo mayor anhelo sería tener un ordenador con el que navegar y conocer más sobre el universo. No obstante, sus padres han decidido imponer a su vástago una forma de vida que el niño en nada comparte, alejada de la tecnología, el progreso y la ciencia.

Lo que los padres de George no esperaban fuese que su mayor enemigo se encontrase en la casa de al lado, y que éste fuese además, el ángel custodio del más potente superordenador jamás conocido. ¿Su nombre? Cosmos. Y con la ayuda de él y sus vecinos, Georges nos mostrará de qué se componen los cometas, qué son los asteroides, qué características definen a nuestro satélite. Viajaremos a Plutón e incluso por momentos, sabremos cómo se originó nuestra atmósfera primitiva o cómo se originan los agujeros negros.

Con “La Clave Secreta del Universo”, Stephen Hawking y su hija Lucy, en un tándem perfecto, consiguen acercar a los más pequeños (y no tan pequeños) la maravillas y los secretos de nuestro universo, demostrándonos que la ciencia, además de apasionante puede ser divertida. En esta sencilla obra, se juntan el asombro de un niño con la agudeza intelectual de un genio.

Una lectura muy recomendada para este período estival. No se trata de un libro voluminoso y la edición de bolsillo se encuentra a un precio asequible para casi todos (de lo contrario, siempre quedan esos templos de la lectura: las bibliotecas). Y casi tan maravilloso como el texto son las imágenes que se adjuntan con él, a modo de archivo fotográfico del ordenador Cosmos, donde se realiza un diagnóstico pormenorizado a la Vía Láctea… y mucho más.

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Eduardo Bazo Coronilla

Eduardo Bazo Coronilla

Licenciado en Biología. Fue colaborador del grupo de investigación PLACCA (Plantas Acuáticas, Cambio Climático y Aerobiología) en el Dpto. de Biología Vegetal y Ecología de la Facultad de Farmacia (Sevilla). Micófilo


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