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Bárbara McClintock

Bárbara McClintock

Nació en Hartford, en el estado de Connecticut, Estados Unidos, el 16 de junio de 1902, sus padres Sara Handy y Benjamín McClintok tuvieron cuatro hijos siendo Bárbara la tercera. Los primeros años de casados fueron muy difíciles económicamente porque ambos carecían de una preparación profesional. Cuando tenía tan solo tres años su madre la envía con sus tíos paternos en Massachusetts, debido a la demandante labor de criar a cuatro hijos y a la difícil situación económica que pasaba la familia. Pese a todas estas complicaciones, pero con el apoyo de su padre, comenzó a estudiar Botánica en la Facultad de Agricultura de la Universidad de Cornell en 1919,  obteniendo el título de Bachelor of Science (BSc) en 1923. Durante el período en el cual realizaba sus estudios, solo en algunas universidades estaba permitido el ingreso a las mujeres, pero el gran entusiasmo de Bárbara por la ciencia y dedicación de por vida al estudio de la genética, la llevó a obtener el doctorado en Botánica en 1927 en la Universidad de Cornell, también comenzó a estudiar los cromosomas que se encuentran en los genes del maíz.

En 1931 junto con su estudiante predoctoral Harriet Creighton, publicaron “A Correlation of Cytological and Genetical Crossing-over in Zea mays” (Una correlación del cruce citológico y genético en Zea mays), documento donde establecen que los cromosomas son parte de la base genética. En 1933 recibe una beca postdoctoral para estudiar en Alemania, pero debido a las crecientes tensiones políticas en Europa se vio obligada a regresar a los Estados Unidos. Bárbara regresó a Cornell y en 1936 acepta el puesto de profesora asistente que Lewis Stadler, un estudioso genetista del maíz que le había ofrecido en la Universidad de Missouri en Columbia.

El mantenerse como una mujer de ciencia en esta época no era tarea fácil, en un periódico local sale publicado el anuncio de una boda, en que aparece el nombre de Bárbara, cosa que indignó mucho al director de su departamento y amenazó con despedirla. Esto solo quedó en un susto ya que el nombre y apellido de la mujer que ahí aparecía era idéntico.  Aunque permaneció en el puesto, deja la Universidad de Missouri en 1940 y en diciembre de 1941 se va al Carnegie Department of Genetics en Cold Spring Harbor Laboratory, en Long Island, Nueva York. Este trabajo se convirtió en un puesto de tiempo completo por un año, donde retomaría las investigaciones del comportamiento de los cromosomas y de los fragmentos cromosómicos durante la división celular. 

Descubrió un par de loci genéticos que producen mutaciones espontáneas y además que no eran estacionarios

Descubrió un par de loci genéticos que producen mutaciones espontáneas y además que no eran estacionarios

A través de observaciones y experimentos con variaciones en la coloración de granos de maíz, descubrió un par de loci genéticos que producen mutaciones espontáneas y además que no eran estacionarios, porque podían moverse a lo largo del cromosoma a un sitio diferente (mutaciones “inestables”), y que estos cambios afectan al comportamiento de los genes vecinos. Ella sugirió que estos elementos transponibles eran responsables de nuevas mutaciones en la pigmentación en las semillas y otras características.

En 1957 recibe fondos de la National Foundation y la Rockefeller Foundation para estudiar las variedades de maíz en América Central y del Sur y posteriormente se dedicó a viajar extensamente para recolectar más muestras. Finalmente, tras dos décadas de investigación sobre el maíz en Sudamérica, Bárbara y sus colegas publican su trabajo en 1981 con el título −The Chromosomal Constitution of Races of Maize− (La constitución cromosómica de las razas de maíz).

En 1967, después de 26 años de investigación comprometida, se retira del Carnegie Institution, y le otorgan un Premio al Servicio Distinguido. Después de su retiro fue invitada a quedarse en el Laboratorio Cold Spring Harbor como científica investigadora. Permaneció afiliada al laboratorio hasta su muerte en 1992. Ella nunca se casó, eligiendo dedicar su vida a la investigación.

El amor y persistencia por la investigación por parte de una mujer en aquella época de discriminación, no era aceptado en el ámbito científico, ni siquiera se consideraba que una mujer fuera capaz de hacer grandes descubrimientos. En 1951 Bárbara presenta su trabajo en Cold Spring Harbor, muchos de los asistentes eran prestigiosos investigadores que también se dedicaban al estudio de los cromosomas, muchos no aceptaban la idea de que los genes pueden ir de un lugar a otro. Durante la ponencia era ignorada, los comentarios eran desaprobatorios, hasta el punto del abandono de la sala por parte de los asistentes. Sin duda que estaba en lo correcto a pesar que fuese considerada demasiado radical, al poco tiempo otros genetistas confirmaron rápidamente sus resultados. Profundamente decepcionada con sus colegas, se recluye en solitario en su laboratorio y prosigue con sus investigaciones.

Recibió numerosos premios y distinciones y fue nombrada socia o miembro honorario de distintas y prestigiosas sociedades científicas, entre los que destacan, el reconocimiento como una de las científicas más distinguidas del siglo XX y en 1983 a la edad de 81 años, recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su trabajo sobre “elementos genéticos móviles”, es decir, la transposición genética o la capacidad de los genes para cambiar de posición en el cromosoma. Siendo la primera mujer en recibir un Premio Nobel no compartido en esa categoría.

Referencias bibliográficas:

  • Gonzàlez-Duarte, R. 2007. Doce mujeres en la biomedicina del siglo XX−Barbara McClintock. Cuadernos de la Fundación Dr. Antonio Esteve. 13:39-43
  • The Barbara McClintock Papers │ www.profiles.nlm.nih.gov

Autor Miguel E. Hernández Vázquez

Investigador independiente y fotógrafo de naturaleza, sus estudios se enfocan principalmente en la ecología e historia natural de la herpetofauna del sur de México.

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Un comentario en “Bárbara McClintock. Descubre los genes móviles en el maíz

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