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  • jueves, 26 marzo, 2020 a las 10:00
  • por Claudia López-Morago Casamayor

La palabra cetáceo deriva del griego κῆτος (kētos), que significa “ballena” o monstruo marino” y fue acuñada por Aristóteles para referirse a los animales marinos que habían adoptado una respiración pulmonar. Los cetáceos son mamíferos placentarios totalmente adaptados a la vida acuática, con un cuerpo fusiforme semejante al de los peces y que les permite un mejor movimiento dentro del agua.

Aunque parezca increíble el origen de este grupo está fuera del agua. Estudios realizados en la década de los 90 determinaron que este infraorden Cetacea debía estar dentro del orden Artiodactylia, al igual que los hipopótamos, los jabalíes, los ciervos o las jirafas. El Pakicetus, fue considerado el primer antepasado de los cetáceos. Este artiodáctilo primitivo, similar a un perro con pezuñas y cola gruesa, habitó Pakistán en el Eoceno inferior (hace aproximadamente 50 millones de años). Están vinculados a los cetáceos actuales por la estructura de su oído. La bulla auditiva (cavidad ósea que encierra y protege a los pequeños huesecillos del oído medio) está formada exclusivamente a partir de los huesos ectotimpánicos, algo inusual y totalmente exclusivo de los cetáceos, no apareciendo en ningún otro mamífero.

El Pakicetus es considerado el primer antepasado de los cetáceos. Ilustración por Nobu Tamura

El Pakicetus es considerado el primer antepasado de los cetáceos. Ilustración por Nobu Tamura

Los cetáceos actuales se subdividen en dos grandes grupos: los misticetos (ballenas, rorcuales o yubartas), dotados de barbas en el maxilar superior que les permiten la filtración de plancton del agua; y los odontocetos (delfines, orcas o belugas), que, por el contrario poseen, dientes. A excepción de cinco especies de delfines de agua dulce, todos habitan en zonas marinas.

Una característica común a todos los cetáceos es que, mientras las patas anteriores se han transformado en aletas, las posteriores han desaparecido como tales, quedando únicamente una serie de huesos vestigiales no unidos a la pelvis y ocultos dentro del cuerpo.

Se conoce como estructura vestigial, aquella que alguna vez tuvo una función en el ancestro de una especie pero que, en la actualidad, no cumple ningún papel determinante. La aparición de esos órganos o huesos vestigiales es algo común en la evolución y es consecuencia de una pérdida de las presiones de selección positivas. Es decir, en un ambiente cambiante, determinadas características dejan de favorecer el éxito reproductivo de una especie y poco a poco se van perdiendo. Darwin ya señaló en El Origen de las Especies que un órgano vestigial podría ser inútil para su función principal pero aun conservar un papel anatómico secundario. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con el apéndice del cuerpo humano, que queda fuera de la digestión pero parece seguir teniendo un papel importante en el sistema inmune del individuo.

​Algunas especies de boas y pitones, como en el caso de los cetáceos, también presentan vestigios de los huesos de la pelvis, como un “recuerdo” de su uso en la locomoción. En boas y pitones es posible observar dos pequeñas espuelas a cada lado de la cloaca, usadas en la actualidad durante la cópula, aunque no de manera esencial. En el caso de los cetáceos, la ausencia de estos miembros posteriores les dotó de un cuerpo más aerodinámico, permitiendo un mejor desplazamiento en el agua. Además, algunos autores creen que pueden haber adquirido un papel dentro del sistema urogenital.

Bibliografía 

  • Berta, A. et al. (2006). Marine Mammals: Evolutionary Biology. Academic Press.
  • Conrad, E.C. (2008). True vestigial structures in whales and dolphins. Creation/Evolution, 3(4), 9-13.
  • West-Eberhard, M. J. (2003). Developmental plasticity and evolution. Oxford University Press.
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Autor Claudia López-Morago Casamayor

Licenciada en Biología, con un Máster en Antropología Física y Forense y terminando un doctorado en Biomedicina. Co-fundadora de la Asociación Andaluza de Antropología Física y aprendiz divulgadora científica.


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