954 09 75 24    revista@hidden-nature.com

Bioprospección marina: Algas para la agricultura moderna

Bioprospección marina: Algas para la agricultura moderna

Como es bien sabido, las masas de agua de los mares y océanos cubren el 71% de la superficie del planeta, lo que provoca que, en conjunto, conformen el bioma más grande de la Tierra: el bioma marino. No es ninguna sorpresa que, dada la inmensidad de su volumen (más de 1300 millones de km3), el medio marino albergue una de las principales reservas de biodiversidad de nuestro mundo. Sus aguas han sido el escenario primigenio de la diversificación de la vida, un lugar donde la enorme variedad biológica y química que lo caracteriza es el resultado de complejos procesos evolutivos. Por este mismo motivo, el medio marino representa una fuente extraordinaria, aunque relativamente inexplorada, de compuestos biológicos y organismos de potencial interés para la investigación y el posterior desarrollo de productos por parte de las industrias alimentarias, farmacéuticas y cosméticas, entre otras.
Tanto a nivel industrial como de investigación científica, se están comenzando a invertir grandes esfuerzos en la búsqueda y el estudio de recursos marinos con posibles aplicaciones beneficiosas para el ser humano y de un valor comercial significativo. Esta práctica se conoce como bioprospección marina y, a pesar de ser muy antigua, parece estar ganando relevancia en las últimas décadas, sobre todo en el sector farmacéutico. Quizá, gran parte de responsabilidad se le deba atribuir a PharmaMar, una empresa farmacéutica española líder en bioprospección que se dedica a la investigación y desarrollo de fármacos derivados de recursos marinos para el tratamiento de diversos tipos de cáncer y Alzheimer.

Algunas macroalgas utilizadas como biofertilizantes. De izquierda a derecha: Ulva lactuca, Cystoseira spp. y Gelidium crinale. Alga verde, alga parda y alga roja, respectivamente.

Algunas macroalgas utilizadas como biofertilizantes. De izquierda a derecha: Ulva lactuca, Cystoseira spp. y Gelidium crinale. Alga verde, alga parda y alga roja, respectivamente.

En el contexto de la bioprospección marina, cualquier organismo de este medio (como las bacterias, algas, crustáceos, esponjas, corales, etc.), puede esconder la respuesta a problemas a los que el ser humano lleva años intentando poner remedio. Esta solución puede venir codificada en forma de genes, rutas metabólicas, sustancias bioactivas o estructuras, por lo que no siempre es necesario el organismo en cuestión para el desarrollo de productos, sino el conocimiento que se deriva de su investigación. Las algas marinas, término que engloba a cianobacterias, microalgas y macroalgas, son un claro ejemplo de organismos bioprospectados. Desde un punto de vista biotecnológico, las algas son unos (micro)organismos modelo muy interesantes debido a su capacidad de producir una gran variedad de sustancias, como fibras, polímeros, ácidos grasos, pigmentos, vitaminas, antibióticos, y otros productos químicos de alto valor. Este hecho ha provocado que sus productos tengan un hueco en mercados tan diversos como el de la alimentación (humana y animal), el textil, el cosmético, el farmacéutico o incluso el de la industria energética a través de la producción de hidrógeno, hidrocarburos y otros combustibles biológicos.

Puedes leer el artículo completo con sólo ¡crear una cuenta!
o accede si ya tienes una.

Autor Francisco Jesús Moreno Racero

Biólogo. Apasionado de la ciencia y la ilustración científica digital. Sin la divulgación, la investigación pierde su significado social.

Autor Miguel A. Rosales Villegas

Doctor en Biología. Investigador en el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, Consejo Superior de Investigaciones Científicas.


Los artículos de la revista Hidden Nature en formato digital, cuentan con el ISSN 2531-0178. Si quieres participar con tus artículos de divulgación científica en nuestra revista, escríbenos a revista@hidden-nature.com