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Estrategia animal

02/Jun/2017| Por: Lourdes Verdugo Molina
09:30 » Estrategia animal VI: …y, sin embargo, las abejas vuelan

Es común escuchar la frase de que, según las leyes de la aerodinámicaLas abejas vuelan..., las abejas, con ese cuerpo tan rechoncho y esas alas tan pequeñas, serían incapaces de volar. Y sin embargo, ellas lo consiguen, vuelan. Los aviones necesitan grandes alas que superan con creces el tamaño de las otras partes ¿cómo consiguen entonces los insectos, en especial las abejas, realizar su vuelo?

Las abejas: leyes estáticas y dinámicas

Al realizar un estudio de las abejas no se tiene en cuenta que no podemos aplicar el mismo principio a un objeto estático que a uno dinámico. Mientras que un avión no se movería (sería estático), un insecto si que tiene movimiento (dinámico). Las abejas no podrían, por ejemplo, planear. Pero para que lo entendáis mejor, pensad en una bicicleta: es un objeto que, sin estar en movimiento se caería, pero observamos que cuando está en movimiento mantiene el equilibrio.

¿Por qué las abejas vuelan?

Las abejas tienen dos pares de alas, uno a cada lado del cuerpo, uno de mayor y otro de menor tamaño. El más pequeño, a la hora del vuelo, podrá unirse al grande mediante una serie de garfios. Ambos pares de alas tienen nervaduras por las que circula hemolinfa. Y su movimiento es producido por los músculos del tórax, lugar donde se insertan las alas.

Pueden volar porque, a diferencia de otros insectos que baten las alas en un ángulo muy grande, ellas las baten menos de 90 grados, pero a una velocidad superior, cerca de 230 aleteos por segundo. Se trata de una forma de aleteo menos eficaz, pero que les permite obtener una mayor sustentación cuando ésta es necesaria, por ejemplo, cuando cargan con el néctar y el polen. Y, aunque a las leyes de la aerodinámica en un principio les pareciese imposible, así es como ellas vuelan.

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12/May/2017| Por: Lourdes Verdugo Molina
09:30 » Estrategia animal IV: El curioso caso del loro ALEX

Los animales se comunican. Necesitan hacerlo para establecer relaciones con los miembros de su misma especie y beneficiarse de las mismas.  Sin embargo los loros nos plantean una interesante pregunta ¿Quieren realmente comunicarse con nosotros, los humanos? ¿O es más bien una estrategia que usan como método para obtener una recompensa a cambio del ser humano? Aquí os presento la historia del loro ALEX y la investigación para averiguar la respuesta a estas pregunta

El caso del loro ALEX

loroEl nombre de Alex viene de “Avian Learning EXperiment”. Con él, sus investigadoras trataban de demostrar que los loros podían realmente aprender un lenguaje. Para ello realizaban un experimento en el cual el loro tenía que identificar un objeto con una palabra. Si lo hacía bien, se le proporcionaba una llave que posteriormente podían intercambiar por una nuez. Con ello conseguían dos tareas cognitivas por parte de los loros: la capacidad de relacionar imágenes o conceptos con objetos y la de relacionar una llave con la obtención de una recompensa, para la que además, tenía que verbalizar que la quería.

Posteriormente la científica que trabajaba con Alex comenzó a probar nuevos métodos basados en las observaciones del aprendizaje en las bandadas de loros grises. Ella replicó la enseñanza que los loros viejos daban a los pichones en estado salvaje mostrándole imágenes de un humano enseñándole a otro y las diferentes respuestas que se daban ante los aciertos y errores del humano en cuestión.

Imitando la enseñanza que los loros viejos dan a los pichones en estado salvaje, la científica no enseña al loro directamente, sino que le permitía observar cómo un humano enseña a otro humano, y las consecuencias del acierto o del error del “alumno”. El loro, al final de su vida, era capaz de realizar tareas que normalmente se relacionarían con un ser humano que se encuentra en torno a los 5 años. Queda decir que no es un caso aislado, se ha dado en otros loros, pero no al nivel de ALEX.

¿Pueden realmente los loros aprender un lenguaje?

Las investigaciones de esta científica han suscitado muchas críticas, en algunos casos radicales. Esta mujer apostaba que los loros podían desarrollar inteligencia, mientras que muchos miembros de la comunidad científica, quienes apostaban que los papagayos tenían únicamente memoria visual y capacidad de asociación, estableciendo mapas cognitivos. Sin embargo su aprendizaje no va más allá.

 

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28/Abr/2017| Por: Lourdes Verdugo Molina
09:30 » Estrategia animal III: Las hormigas que ordeñaban pulgones

Anteriormente hemos visto en los artículos de esta sección “estrategias animales” que se basaban esencialmente en conseguir ser el individuo que más se reprodujese dentro de un grupo. Sin embargo la estrategia de la que voy a hablaros hoy abarca un tema diferente: La nutrición. Vamos a ver el curioso caso de la relación de simbiosis entre las hormigas y los pulgones: ellas los ordeñan, ellos, a cambio, son protegidos.

Relación de las hormigas con los pulgones

Las hormigas y los pulgones son unos insectos que establecen una curiosa relación entre ellos. Mientras que las primeras van a proteger a los pulgones ante los ataques de las mariquitas, sus principales predadores, los pulgones van a segregar una sustancia dulce que en el caso de algunas especies de hormiga va a ser necesaria. Ésta será llevada posteriormente al hormiguero, donde será consumida.

La relación de las hormigas y los pulgones es muy común en ambos animales, pero no aparece en todas las especies de hormigas ni de pulgones. Van a existir por ello dos tipos de pulgones: Los mirmecófilos, que necesitan establecer esa relación con las hormigas para su supervivencia, y los no mirmecófilos, que se encuentran en el caso contrario. En lo que a ellas se refiere pueden hacerlo en diferente grado, siendo la simbiosis completamente necesaria o simplemente que ésta contribuya al crecimiento de la población.

Especializaciones dentro del sistema

Por otro lado, encontramos que dentro de las hormigas se van a encontrar claras diferencias de organización del trabajo según el grado de necesidad que tengan de la sustancia que le aportan los pulgones. Se van a dividir claramente en tres grupos: un primer grupo, al que corresponden las que interaccionan poco o nada con los pulgones; un segundo grupo, que ordeñan a los pulgones y en el cual se establece una división parcial del trabajo; y un tercer grupo, donde vemos que el trabajo está dividido, es decir, habrá un par, ordeñando; otras que se encargan de la protección; y por último, las que transportan la recompensa al hormiguero.

Una colonia de pulgones puede estar atendida por una o varias especies de hormigas. Al igual ocurre en el caso inverso, donde encontramos especies de hormigas que prefieren especializarse en un tipo de pulgón y otras que prefieren establecer esta relación con varias especies.  

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07/Abr/2017| Por: Lourdes Verdugo Molina
09:30 » Estrategia animal II: La reproducción de las ranas satélite

En el articulo anterior hablabamos de una curiosa estrategia reproductiva de un parásito. Hoy nos vamos mucho más arriba en la escala evolutiva: hasta los vertebrados. En este caso también hablaremos de una estrategia reproductiva, pero que se da en un conocido anfibio: la rana. Este animal, que utiliza el canto como reclamo reproductivo, destaca entre otros factores por la existencia de las conocidas ranas satélite.

La estrategia reproductiva de las ranas

satéliteEvolutivamente las hembras siempre van a buscar la reproducción con los machos que tengan unas mejores cualidades genéticas para que sus crías se vean favorecidas por la selección natural. Esto deja en segundo plano a los individuos que no poseen tan buenos genes.

La forma que tienen estos anfibios de llamar la atención de sus hembras y demostrarles su calidad genética es mediante la producción del canto: cuanto más alto sea, mejores serán las cualidades de los individuos y, por lo tanto, mejores serán sus genes. Ésto va a llevar a que, a la hora de elegir con quien aparearse, la rana hembra tenga claro que prefiere un macho con canto fuerte.

Esto deja entonces en mal lugar a las ranas que o bien no puedan desarrollar un canto tan fuerte, o bien son demasiado jóvenes para hacerlo. Éstas tendrán que desarrollar una estrategia que les permita poder aparearse a expensas de su canto, de menor calidad que el de sus competidores. Además, de desarrollarlo, podrían atraer a rivales que fácilmente acabasen con ellas.

La estrategia de las ranas satélite

Las ranas satélites son aquellas que no pueden desarrollar el canto de forma tan eficaz como sus rivales y utilizan una estrategia que consiste en posicionarse cerca de un macho que está cantando para atraer a la hembra. Las ranas satélites, al ver a las hembras acercarse, podrán intentar fecundarlas antes que el macho que realmente la estaba atrayendo. Así estos machos de menor calidad genética también pueden reproducirse, dejando sus genes para la siguiente generación.

No es este, sin embargo, el único caso que encontramos de animales satélite. Es una técnica muy extendida en el mundo animal.

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31/Mar/2017| Por: Lourdes Verdugo Molina
09:30 » Estrategia animal I: Maniliformis dubius y la estrategia del tapón

Los animales realizan tres funciones básicas: nutrición, relación y reproducción. Para poder tener éxito evolutivo tienen que poder desarrollarlas de forma eficaz, más que sus congéneres incluso. Para hacer frente a esta competencia intraespecífica, las especies tienen que evolucionar desarrollando unas características que les permitan ser los mejores.  En este caso hablamos de una estrategia para hacer frente a la competencia reproductiva, es decir, enfocada a que el individuo tenga la mayor descendencia posible.

Maniliformis dubius y la estrategia del tapón

El Maniliformis dubius es un acantocéfalo, un gusano parásito de algunas ratas con unos ciclos biológicos muy complejos. Algunos machos de esta especie han desarrollado una estrategia para evitar que otros machos fecunden a las hembras y sean ellos mismos los que obtengan unos mejores estrategiaresultados a la hora de dejar descendientes.

Los machos de esta especie pueden desprenderse de su aparato genital, taponando el de la hembra e impidiendo que esta pueda copular con más machos. No es una estrategia extraña, pues la realiza más de una especie, como la Apis mellifera.  Este parásito va un paso más allá: a veces los machos dominantes van a copular con otros machos, cerrándoles el orificio genital e impidiéndoles que puedan copular con más hembras.

¿Qué sentido evolutivo tiene éste hecho?

Uno de los principales objetivos de los seres vivos es dejar los máximos descendientes posibles en su paso por la tierra y que su genoma no desaparezca. Esto es lo que se conoce como egoísmo evolutivo: cada individuo va a hacer el máximo esfuerzo porque su contenido genético continúe existiendo o bien un contenido genético cercano y similar al suyo (referido a cualquier individuo que sea consanguíneo) Esto explica gran parte de la competencia reproductiva que se produce entre miembros de una misma especie, incluidos, los seres humanos.

 

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