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La genética detrás del desarrollo gonadal humano

La genética detrás del desarrollo gonadal humano

En el momento de la fecundación, el genoma del cigoto formado recibe un juego cromosómico del espermatozoide del padre y otro juego cromosómico del óvulo de la madre, formándose veintitrés parejas. De estas, las veintidós primeras (cromosomas autosómicos) son similares, pero la última presenta más variación. En concreto, siempre presenta un cromosoma (X) que puede estar acompañado de otro similar o de un cromosoma con genes y tamaño distinto (el cromosoma Y). En principio, las personas con dos cromosomas X son mujeres y las que tienen la pareja XY, hombres; de esta forma, a este último par se le conoce como cromosomas sexuales, por estar directamente relacionado con la determinación sexual y el desarrollo gonadal de los individuos en nuestra especie.

Es importante señalar tres cosas respecto a este fundamento genético: el primero es que no es universal; existen multitud de formas de determinación del sexo muy diferentes a ésta dentro del reino animal y no todas son siquiera definitivas (existiendo especies, como los mejillones o los peces payaso, que pueden cambiar de sexo a lo largo de su vida); muchos reptiles determinan su sexo en función de la temperatura a la que se incuban sus huevos, y otros organismos, como las abejas, son hembras si han nacido de huevos fecundados, pero machos si nacen de huevos sin fecundar (a través de un fenómeno conocido, en términos genéricos, como partenogénesis). En segundo lugar, que los cromosomas sexuales contienen bastantes genes que no tienen nada que ver con el sexo: el cromosoma X contiene, sin ir más lejos, genes para proteínas relacionadas con la coagulación de la sangre, la visión en color, el metabolismo de la glucosa, etc. En tercer lugar, que existen numerosos genes vinculados a la diferenciación sexual repartidos a lo largo de los demás cromosomas del genoma humano.

El genoma de los seres humanos está repartido en 23 parejas de cromosomas, de las cuales el último par puede estar conformado por dos cromosomas sexuales X o por un cromosoma X y otro Y. El resto, pese a ser cromosomas comunes a hombres y mujeres, también contienen genes necesarios para el desarrollo gonadal, pero son activados por genes específicos del cromosoma Y o por su ausencia.

El genoma de los seres humanos está repartido en 23 parejas de cromosomas, de las cuales el último par puede estar conformado por dos cromosomas sexuales X o por un cromosoma X y otro Y. El resto, pese a ser cromosomas comunes a hombres y mujeres, también contienen genes necesarios para el desarrollo gonadal, pero son activados por genes específicos del cromosoma Y o por su ausencia.

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Autor Juan Encina Santiso

Profesor de ciencias, graduado en Biología por la Universidad de Coruña y Máster en Profesorado de Educación Secundaria por la Universidad Pablo de Olavide. Colabora en proyectos de divulgación científica desde 2013 como redactor, editor, animador de talleres para estudiantes y ponente. Actualmente, estudia Psicología por la UNED.


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